Tour virtual por la Capilla Sixtina

En el último tercio del siglo XV la Capilla Magna de Roma , un aula fortificada de tiempos medievales donde se reunía la corte papal, estaba en estado ruinoso, por lo que el papa Sixto IV ordenó al arquitecto Baccio Pontelli la construcción de un edificio que la sustituyera. Pontelli se puso manos a la obra en 1475 y, conservando parte de la estructura originales, aplicó al nuevo aula las medidas del legendario Templo de Salomón de Jerusalén (del que, por cierto, hoy sólo queda el Muro de las Lamentaciones ). Terminó su trabajo en 1483 y se contrató a algunos de los mejores pintores de la época para decorar las paredes: Botticelli, Ghuirlandaio, Perugino, Rosselli, Signorelli, Pinturicchio y, más tarde, Rafael. El techo imitaba un cielo azul con estrellas, obra de Pier Matteo d'Amelia. Miguel Ángel se dejó la piel pintando En 1508 el nuevo pontífice, Julio II , sobrino de Sixto, contrató a Miguel Ángel sustituir los frescos de d'Amelia. El artista florentino, pese a sus...