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Mostrando entradas de abril, 2018

Cita en Venecia con Bartolomeo Colleoni (I)

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Cuando se visita Venecia hay una serie de atractivos turísticos que casi monopolizan el interés de la mayoría de los viajeros y los hace reunirse en masa en la Plaza de San Marcos, haciendo que ese sitio parezca un avispero, masificado como si hubieran abierto una ventana al otro lado de la Tierra y se vislumbrara una avenida de Pekín. Pero es que desde allí -desde San Marcos, quiero decir, no desde China- pueden ver la basílica homónima y el Palacio Ducal; andando un  poco, el Puente de Rialto y, en dirección contraria, previo paso del Gran Canal, la iglesia de Santa María della Salute. Los hay que completan el plan dando un paseo en góndola y contemplan así algunos palacetes, pero no mucho más a pesar de la larga lista de rincones destacados.


Por eso me sorprendió un tanto descubrirme casi solo -ojo, que el concepto de casi aplicable al entorno veneciano no coincide con el habitual- rindiendo mi particular homenaje a don Bartolomeo Colleoni, cuya estatua ecuestre era una de esas co…

Xocolátl

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Yo no soy cafetero sino chocolatero. No desayuno café ni hago una pausa a media mañana para tomarme uno, aunque tampoco soy funcionario y eso ayuda, como tampoco lo consumo más que tras alguna comida/cena social y siempre con leche, pues solo me parece un brebaje asqueroso. Mucho menos me va el, agua teñida, en esencia, de la que únicamente salvaría el de menta que probé en Jordania y Marruecos porque el negro que tomé en Egipto para afrontar una brutal gastroenteritis -y que en realidad es rojo- me supuso una experiencia gástrico-vomitiva tan brutal y desagradable que se me quedó grabada a fuego en el cerebro ad aeternam. Así que a mí lo que me va es el chocolate, como si hubiera nacido en otra época -no tan lejana por cierto-; y si es con churros mejor que mejor. Qué menos, tratándose de la bebida de los dioses, mejorando lo presente y modestia aparte.

Por divino tomaron a Colón algunos indios de la isla de Santo Tomás en diciembre de 1402, de ahí que le ofrecieran una escudilla…