Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2011

De enanos y vampiros

Imagen
Cuando subí a la diligencia, el cochero aún no había ocupado su asiento; le vi charlando con la señora de la posada. Evidentemente, hablaban de mí, porque de cuando en cuando miraban en dirección mía; y algunas personas, que estaban sentadas en un banco junto a la puerta -que ellos llaman con un nombre que significa "el mentidero"- se habían acercado a escuchar, y se volvían para mirarme, casi todos con cierta expresión de lástima. Oí que repetían con frecuencia determinadas palabras; palabras extrañas, ya que había gentes de las más diversas nacionalidades entre los reunidos: así que saqué discretamente de mi bolsa el diccionario multilingüe, y las busqué. Confieso que no me llenaron de animación, ya que entre otras encontré "Ordog", Satanás; "pokol", infierno; "stregoica", bruja; "vrolok" y "vlkoslak", que significan igualmente (una en eslovaco y otra en serbio) algo así como hombre-lobo o vampiro.
Drácula (Bram Sotker)
Pobre…

En Roma y repicando... a cañonazos

Imagen
Una mañana, paseando por el centro de Roma, un repicar de campanas se sumo al caos habitual de la ciudad. Como fue hace bastantes años no recuerdo a qué se debía; quizá alguna fiesta o puede que fuera domingo. Para un turista no hay mucha diferencia y yo estaba de viaje por Italia.
Pero sí recordé aquella anécdota histórica acaecida a finales del siglo XVI y cuyos protagonistas fueron el papa Sixto V y el embajador español, don Enrique de Guzmán y Ribera, padre de Gaspar, el que luego sería conde-duque de Olivares y valido del rey Felipe IV y que, de hecho, nació en la Ciudad Eterna por el cargo que ocupaba su progenitor.
Las relaciones entre España y la Santa Sede eran buenas; otra cosa era el trato entre sus máximos representantes, dos auténticos caracteres que chocaron más de una vez (y de dos, y de tres...). La más conocida fue la provocada por una curiosa costumbre que el embajador descubrió al llegar, llamar a la servidumbre con toques de campana, y que adoptó inmediatamente. A lo…