De Sinterklaas a Sint
Cada año, el segundo fin de semana de noviembre, Sinterklaas coge su barco y zarpa de la remota tierra donde vive, España, para viajar hasta Holanda . La nave arriba al puerto de Amsterdam , por cuyos canales se celebra una multitudinaria procesión fluvial en la que al público infantil que abarrota las riberas se le arrojan galletitas de canela (). Luego, la comitiva desembarca y continúa su baño de multitudes en una cabalgata que se va a prolongar a lo largo del mes por hospitales, escuelas, orfanatos y demás. Así hasta la noche del 5 de diciembre, cuando Sint , que es como se le conoce popularmente, sale en su caballo volador a repartir los regalos a los niños acompañado de unos pajes de piel negra llamados Zwarte Piet . Inenarrable. España equivale aquí al Oriente de los Reyes Magos, quizá porque los holandeses la ven exótica, aunque no todo es Canarias o Benidorm. Lo del barco es más gracioso todavía porque se supone que el entrañable Sinterklaas zarpa desde Madrid ,...