Mi amiga, la hiena
Hay una leyenda masái que me contó un jefe de esa tribu al calor de su choza en el Ngorongoro y explica el porqué mítico del aparentemente torpe caminar de la hiena , animal al que se refieren con el mote de la coja . Érase una vez un cuervo que, en conversación con una hiena, se extrañó de que sus compañeras estuvieran siempre hambrientas pero nunca se quejaran. Y mostrando su astucia le sugirió que trepasen a los árboles para comer la carne que los masái cuelgan de las ramas a modo de almacén con el fin de preservarla de los depredadores. La hiena se mostró interesada pero adujo que, sin alas, no podría alcanzarla. Entonces el cuervo le dijo que reuniese a sus compañeras y le explicaría cómo lograrlo. Cuando se juntaron todas las hienas, el ave les detalló su idea: subirse una encima de otra para formar una torre mientras guiaba a la de arriba hacia el botín. Así lo hicieron pero sin saber que el artero cuervo las engañaba, ya que las orientaba hacia la Luna , no ...