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Mostrando entradas de abril, 2015

La Catedral de Oviedo (y II)

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"La torre de la catedral, poema romántico de piedras, delicado himno, de dulces líneas de belleza muda y perenne..." (La Regenta, Leopoldo Alas Clarín) Hacerse una foto con la catedral ovetense detrás no es tan fácil como parecería. Salvo que se disponga de un ojo de pez o algo así, resulta complicado lograr retratarse y que al fondo se vea el edificio entero, como muchos pretenden. Y eso que la plaza donde se ubica es amplia -tanto como para albergar conciertos y espectáculos diversos- desde que en 1930 se demolió la manzana de casuchas que la atravesaba transversalmente y que cerraba aún más el ángulo ante la fachada. Pero la estatua de La Regenta que mencionaba en el post anterior no se colocó allí al azar. Uno le pasa el brazo por el talle a doña Ana Ozores y ya tiene recuerdo con ella y el ansiado decorado arquitectónico.

Cerrando un poco los ojos y mirando hacia la mitad de los ochenta metros de altura de la torre, no cuesta imaginar a Fermín de Pas, el magistral…

La Catedral de Oviedo (I)

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"No era una de esas torres cuya aguja se quiebra de sutil, más flacas que esbeltas, amaneradas como señoritas cursis que aprietan demasiado el corsé; era maciza sin perder nada de su espiritual grandeza y, hasta sus segundos corredores, elegante balaustrada, subía como fuerte castillo, lanzándose desde allí en pirámide de ángulo gracioso, inimitable en sus medidas y proporciones". (La Regenta, Leopoldo Alas Clarín) Aunque los iconos más representativos de Asturiassean la triple ventana característica del arte prerrománico -aprovechada para el logotipo turístico- y la famosa Cruz de la Victoria -más falsa que los dientes de una vieja, al menos su interior de madera-, lo cierto es que los asturianos, y muy especialmente los ovetenses -los gijoneses seguramente no tanto- también añadirían la emblemática, singular y algo achaparrada silueta de la Catedral del Salvador.
Al contrario que la mayoría de este tipo de templos, tiene la rareza de estar dedicada a Cristo en vez d…

De pintxos por Bilbao (redux)

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Tras la visita al Guggenheim del último post, permítanme que insista con Bilbao y el arte contemporáneo. Eso sí, esta vez no se trata de pintura, escultura, grabado, videoinstalaciones ni ninguna de las mil variedades plásticas posibles que puede ofrecer ese museo, sino de otra de textura muy diferente. Blanda. Comestible. Perecedera. Visualmente impactante.

Me refiero a una de los símbolos gastronómicos que mayor fortuna han hecho en la ciudad de un tiempo a esta parte: los pintxos, esos bocados pequeños, generalmente asociados a un palillo que les da estabilidad (y nombre) y que hoy constituyen el atractivo principal de los bares a determinadas horas.

Sinfonías cromáticas, estallido en la boca de sabores diversos perfectamente armonizados, alardes de presentación, virtuosismo compositivo... los pinchos bilbaínos ya constituyen un atractivo turístico más de la ciudad, abandonando incluso la hora del vermut para adentrarse directa y plenamente en la de la comida, haciendo que el cas…

Visitando el Guggenheim bilbaíno

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Es difícil escribir sobre el monumento más representativo del Bilbao actual sin repetir lo que ya puede leerse en montones de sitios. Parece que hoy en día toda ciudad que se precie, al menos entre las que reciben turismo de forma más o menos importante, ha de contar con un icono turístico que la identifique fácilmente a simple golpe de vista. Algunas tienen más de uno y, de hecho, no queda claro cuál sería el principal; otras han dado en el clavo sin posible discusión. La capital vizcaína es una de ellas.
El símbolo bilbaíno es el Museo Guggenheim, por supuesto, un edificio espectacular de formas inconfundibles y que ha alcanzado más importancia por el continente que por el contenido, como prueba el hecho de que la mayoría de admiradores y curiosos se arremoline en torno a sus inmediaciones cámara en mano para fotografiar las obras de Anish Kapoor, Jeff Koons o Louise Bourgeois, pero sin decidirse a entrar; como no hay mal que por bien no venga, eso permite visitar las exposiciones …