Llamadme Ismael

Hace ya un montón de años nos vimos en el trance de viajar a Vigo para una boda y la experiencia fue cercana a la de Dante y Virgilio por los nueve círculos del Infierno . Como si no fuera bastante tortura un trayecto de ocho horas -sí, Asturias y Galicia están pegadas pero en cuestión viaria están casi tan alejadas como si tuviéramos que ir a Canarias- un error garrafal de planificación estuvo a punto de convertir aquello en un despropósito. Lo cual es magnífico, por supuesto, ya que de ello se alimenta este blog y un viaje sin incidencias no tiene gracia... aunque en el momento llegues a sudar sangre. Como mi familia era y es numerosa tuvimos que repartirnos en dos coches, de manera que mis padres viajaban delante, abriendo camino con su Citröen AX y mis hermanos y yo les seguíamos en mi vetusto Ford Escort . Al principio todo transcurrió sin problemas; una parada en Navia para merendar y continuación hasta Vegadeo , el último pueblo asturiano, separado de Ribadeo , ya en Galici...