El alquimístico nacimiento del whisky escocés

No se puede viajar a un sitio y permanecer al margen de los productos típicos; la gastronomía forma parte de la experiencia turística y si uno pisa Asturias tendrá que probar la sidra; si va a Francia, el champán; si es México el destino será el tequila lo que tocará y así sucesivamente. Hablo sólo de bebidas porque el caso que me ocupa hoy es Escocia , donde está claro que el protagonista es el whisky y si llevarse como souvenir un pack de botellines de diversos tipos es un clásico, raro será que, además, a un visitante no le ofrezcan visitar una destilería. En mi caso, fue casi la primera experiencia escocesa que viví fuera de Edimburgo, en una parada que hice nada más dejar la capital. Fue una mañana de verano, gris y nubosa como casi siempre en Escocia, tras partir en dirección norte y pasar ante Forth Bridge, un puente ferroviario que me hizo especial ilusión por ser donde Richard Hannay, el protagonista de Los 39 escalones , escapa de sus persegui...