El polémico Puente Zubizuri
Hasta la última década del siglo XX, Bilbao fue una ciudad industrial y, por tanto, fea con ganas: sucia, gris, herrumbrosa y con una vida cotidiana conflictiva, no sólo por la situación política sino también por la dura reconversión que sufrió la industria local. Luego, a raiz del cierre de los astilleros, todo cambió; se acabaron las batallas campales y se sometió a la ría a un proceso de rehabilitación , de manera que aquel territorio comanche de aspecto casi apocalíptico pasó a ser uno de los principales atractivos del lugar, un paisaje moderno y apacible que haciendo un pequeño esfuerzo empático incluso se podría considerar bonito. Vista desde la ribera derecha Fruto de ello fue una serie de actuaciones urbanísticas, como la construcción del Museo Guggenheim o el Palacio Euskalduna, la limpieza de las aguas opacas, la apertura del Museo Marítimo de la Ría donde estaban los muelles y la urbanización general del entorno, recuperándolo para los ciudadanos y turistas. En...