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Exeter. El primer viaje de Toni Kuakman (y III)

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Tercera y última entrega del que fue el primer viaje del inefable Toni Kuakman, allá por tierras inglesas: a Exeter , para ser exactos. En el capítulo anterior nos contaba la fauna que frecuentaba el parque alrededor de la Catedral y la heroica pelea mantenida con un grupo de punkies , durante la cual perdió un zapato. Derrotado por la superioridad del armamento enemigo -sus navajas y el dóping alcohólico-, perdido el tren de suministros durante la retirada -mi zapato- e ignorado por las fuerzas neutrales -la policía de Exeter-, no me quedó más remedio que emprender el camino a casa , derrotado, cojo y semidescalzo. Pero ya en mi habitación, caí en la cuenta de que únicamente había viajado con un par de zapatos, así que, me ví obligado a volver a la calle de los hechos y recorrerla arriba y abajo, revolviendo incluso entre los cubos de basura como un gato vagabundo, a ver si los encontraba. Pero el resultado fue infructuoso, por lo que no tenía más remedio que comprarme un p...

Exeter. El primer viaje de Toni Kuakman (II)

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Segunda parte del relato iniciado en el post anterior y que nos facilita el inefable Toni Kuakman narrando su estrambótica estancia en Exeter hace ya muchos años, cuando aún estaba descubriendo su vocación viajera y empezaba a poner en práctica el arte de meterse en líos allá donde fuera (con excelsa diligencia y gracia suma, todo hay que decirlo). Uno de los aspectos más curiosos de aquel viaje a Inglaterra fue el contexto histórico, ya que coincidí con la boda del siglo: la del príncipe Carlos y Lady Di . El país estaba fuera de sí, como si los contrayentes fueran familia de todos y cada uno de sus habitantes. Un paroxismo, al que era imposible sustraerse porque el merchandising nupcial aparecía por todas partes de manera que hasta en el lugar más insospechado se topaba uno con las reales orejas o el rubio flequillo, desde juegos de té a mochilas, pasando por bayetas, pegatinas, carpetas, ceniceros y hasta papel higiénico. Como imaginarán, Miss Witch tenía u...