Los monasterios pintados de Bukovina (II)
El otro día les explicaba que el principal atractivo de la provincia rumana de Moldavia lo constituyen los monasterios pintados de Bucovina. En esa región hay un montón de ellos - Rumanía sigue siendo un país extremadamente religioso- pero los más destacados quizá sean los de Voronet, Moldovita, Sucevita y Humor. Todos ellos son parecidos, rodeados por unos muros que les dan apariencia de fortines -en algún caso lo fueron-, entrada por un robusto torreón que asemeja una barbacana, el suelo cubierto por césped -salvo los senderos enlosados para caminar-, árboles frutales y una exuberante decoración floral que proporciona el éxtasis cromático de cualquier fotógrafo y se complementa sensitivamente con los cantos ortodoxos que se oyen. El Juicio Final del monasterio de Voronet Tampoco faltan el pozo atechado típico, la cruz de madera tallada y la lámina de hierro que, debidamente golpeada por un mazo, hace las veces de campana por esos lares. En el centro, la ig...