Santa paciencia
Santa paciencia. Eso deben pensar los pobres évzones , los soldados que montan guardia ante la tumba del Soldado Desconocido de la plaza Syntagma , justo delante del Parlamento griego . Como suele ocurrir en muchas capitales, los cambios de guardia y los pintorescos uniformes tradicionales de estos militares atraen a cientos de turistas que hacen cola para sacarse foto junto a su imperturbabilidad. El caso es que a treinta y cinco grados bajo el sol, con esos ropajes de lana gruesa y teniendo que esperar a que el cabo les limpie el sudor de la frente con un pañuelo porque ellos no pueden mover un músculo (coño, que el gorro ni siquiera tiene visera), la paciencia que exhiben aguantando encima a los pelmazos de las cámaras es más que meritoria. Y además con la humillación de vestir faldas plisadas y zapatos con borla, y tener que desfilar como si debieran tocarse la frente con la punta del pie. Menciono esto porque acabo de leer en una guía de Atenas que es una ciudad cosmopolita...