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Mostrando las entradas etiquetadas como Egipto

Auge y caída de la pirámide escalonada de Sakkara

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  Al final parece que la cosa salió bien y en los alrededores empiezan a menudear los visitantes, haciéndose las típicas fotos saltando o fingiendo que sostienen las paredes con sus manos. La pirámide de Zóser no parece tener suerte. O sí, según se mire. Al poco de reabrir al público en marzo, después de catorce años cerrada por obras de restauración, tuvo que volver a bajar la persiana a causa de la pandemia de covid-19. Como si fuera un negocio cualquiera (que, de hecho, lo es). Ese cierre le supuso otros seis meses de soledad que terminaron en septiembre, con un segundo ¿y definitivo? intento. A priori , una mala racha que, sin embargo, otros ven de otra manera: esa década y media sin apenas gente ha sido como una bocanada de oxígeno... aunque también es cierto que su forzada soledad arrastraba consecuencias graves para quienes viven en Egipto del turismo, que no son pocos y, al contrario que el monumento, tienen que comer. Inmortálizandose con la pirámide (¡y con M...

Kuakman viaja a Egipto (y VI): mundo submarino

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En la anterior entrega dejamos a Kuakman en Sharm -Sheij, dedicado a practicar el buceo con esnórquel por el Mar Rojo y viviendo con ello una aventura digna de Robinson Crusoe... o del inspector Clouseau. Así llegamos a este último capítulo en el que se atreve a dar un paso más y se lanza al submarinismo con botella, olvidando algunos pequeños detalles. La experiencia agridulce del esnórquel quizá podría haber echado atrás a más de uno pero mi vena masoquista no estaba del todo satisfecha y al día siguiente me dispuse a entregarme plenamente en una nueva experiencia submarina ; sólo que esta vez, en un alarde de audacia que rozaba el virtuosismo para mis parámetros habituales, bucearía con una bombona de oxígeno a la espalda y plomos en la cintura ¿Quién dijo miedo? Bueno, quizá lo susurrarían los del barco de excursiones , habida cuenta de lo vivido en la jornada anterior. Pero resultó que eran otros y fui recibido de la misma afectuosa forma que el resto de los turistas ap...

Kuakman viaja a Egipto (V): buceo en el Mar Rojo

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Kuakman sigue en Egipto y tras su crucero por el Nilo decide probar con el turismo de aventura. El Mar Rojo es el escenario de sus siguientes peripecias, demostrando que no hay sitio donde no sea capaz de meterse en algún lío. Hasta le rinde un pequeño homenaje a Daniel Defoe. El porqué de la imagen, si se lo están preguntando, lo tienen al final. Lean, lean. Estaba un poco ahíto de historia, cultura y arte, así que resolví tomarme unos días de asueto total en Sharm el-Sheij , una localidad de la punta meridional de la península del Sinaí donde el atractivo turístico no está en pirámides y templos sino en las playas del Mar Rojo . El fondo marino de éste tiene tanta fama de ser tan bello que se me ocurrió que podría contratar alguna excursión de buceo. Antes, eso sí, debería derrotar a una vieja enemiga llamada gastroenteritis , a la que traté de evitar todo el viaje siguiendo las preceptivas instrucciones (beber sólo agua embotellada, pelar la fruta, no comer ensaladas) pe...

Kuakman viaja a Egipto (IV): damnatio memoriae

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En el post anterior dejamos a Kuakman intercambiando pareceres religiosos con un egipcio un tanto islamista. Para huir de la modernidad de El Cairo, se embarca en un crucero fluvial por el Nilo que le llevará a descubrir el patrimonio arqueológico que se acumula en sus riberas... y un endémico pulpo fluvial. Llegó el momento de dejar el Egipto moderno, que se concentra en El Cairo , para descubrir el antiguo, el de los faraones , que es el que realmente atrae al turismo y que suele conocerse mediante un crucero fluvial por el Nilo . En mi programa estaban apuntados todos esos sitios donde se concentran las masas con ganas de hacerse el selfie de rigor: Tebas, Karnak, el Valle de los Reyes... La limitación de tiempo disponible más la nada apetecible obligación de levantarse a horas inmorales para tomar un avión a Abu Simbel me hicieron descartar este último rincón, autoconvenciéndome de que así tendría la excusa perfecta para volver en otra ocasión. París valdrá una misa pero A...

Kuakman viaja a Egipto (III): té, mugre y fe

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En la anterior entrega de Kuakman viaja a Egipto vimos cómo nuestro inclasificable viajero sobrevivía al aterrador tráfico de El Cairo con torería y valor, así como a una visita a las pirámides de Giza con jersey. En este nuevo capítulo vamos a ver cómo se desenvolvió en su trato con la población local. Otra jornada más y tocaba hacer un tour por la ciudad . En la agenda no faltaba ninguno de los rincones clásicos: la Mezquita de Alabastro, el barrio copto, el bazar del Khalili, la Ciudad de los Muertos...Todo ello me puso en contacto con los egipcios de a pie ; los actuales, no los de tocado a rayas, faldellín, ojos pintados y caminar lateral. O sea, prácticamente el día y la noche. En la citada mezquita uno puede aprender su forma de sentir la religión, igual que pasa con los coptos en otra fe; en el mercado, muestran su cara más amable (aunque también la más pelma); y en la Ciudad de los Muertos... en fin, es difícil saber con qué carta quedarse en ese caso, si bien yo ...

Kuakman viaja a Egipto (II): un torero en El Cairo

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En el post anterior , Toni Kuakman , un viajero tan pertinaz como inclasificable, retomó el relato de sus viajes para contarnos la vez que decidió huir del rigor invernal marchando a Egipto. Allí, su primer contacto fue un guía que muy bien pudo decirle la legendaria frase de Rick Blaine; "Creo que éste es el comienzo de una hermosa amistad". Con permiso, eso sí, de una versión fecal de The Blob . Al día siguiente me levanté dispuesto a afrontar mi primera visita egipcia, empezando por lo más alto; en todos los sentidos, además, puesto que en la agenda estaban marcadas las pirámides de Giza . No hace falta que explique lo imponente de su masa, lo abrumador de su edad y lo emocionante, en suma, de poder tocar aquellos enormes bloques, fotografiándose junto a ellos como todo turista que se precie. Hasta me permití el lujo de hacer el típico truco del efecto visual por el que simulaba tener una de esas construcciones en la palma de la mano, darle un beso a la Esfinge...