Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Serpientes

El rocambolesco viaje a Brasil de Toni Kuakman (V)

Imagen
Toni Kuakman continúa narrándonos su azaroso viaje a Brasil . Después de pasar una odisea en los aeropuertos españoles y brasileños, y tras hacer un maratón por Río en busca de un cajero, tampoco en la mítica playa de Copacabana encontró solaz, así que decide irse al Amazonas . El viaje hasta Manaos salió bien, por una vez. La primera tarde también. Pero después de cenar cuando me dirigía a mi habitación, pasó lo inevitable: pérdida total de los esfínteres. En algún momento bajé la guardia bebiendo agua no embotellada, tomando fruta sin pelar o comiendo ensalada y, súbitamente, se abrió la espita de una catarata fecal , un tsunami gastroenterítico que en su pringosa turbulencia me arrastró a la habitación con el aspecto de haberme revolcado en un barrizal. Sin embargo, lo peor llegó avanzada la noche, cuando pensaba que todo había pasado y, en lugar de ello, me desperté chapoteando en una pestilente charca marrón que llegó incluso al colchón. Suerte que había dos c...

La cobra de la Legión

Imagen
En Marruecos la fama turística se la llevan sobre todo Fez, Marrakech, Agadir, Ouarzazate, Rabat, Casablanca y algunas otras. Tánger no tanto porque tiene menos cosas que ver desde el punto de vista monumental. Sin embargo era uno de los sitios que me interesaban especialmente cuando viajé al país alauita en 2008 porque sólo el nombre ya evoca misterios, intrigas internacionales,  una turbulenta historia... Recordemos que fue púnica, romana, bizantina, árabe, portuguesa, española e inglesa antes de pasar a Marruecos pero, en una penúltima etapa, la Conferencia de Algeciras la declaró Ciudad Internacional en 1925 por su estratégica ubicación en el Estrecho de Gibraltar. Allí se citaban diplomáticos, agentes secretos, contrabandistas, espías, delincuentes de postín y aventureros en general, configurando una fauna local tan interesante como para que muchos artistas le prestaran especial atención: pintores como Fortuny o Matisse, escritores como Burroughs o Bowles, cineastas como...

Djeem el Fna o el calvario de Marrakech

Imagen
Tiene montones de acepciones: Yama el Fna, Jamaa el Fna, Yeem el Fna, Jemaa el Fna... Que cada uno elija el que quiera porque los nombres en Marruecos -y en los países árabes en general- son así; como díría el coronel Kilgore, "me suenan a camelo" . Peores serían sus significados, todos referentes al lugar para las ejecuciones que era antaño, con muestrario de cabezas cortadas incluído. En fin, la plaza Djeem el Fna de Marrakech es probablemente una de las más famosas, concurridas y ruidosas del mundo. Hasta hace poco conservaba su estado primitivo, sin asfaltar, pero la llegada masiva del turismo a la ciudad ha obligado a hacerle un lavado de cara. Sin embargo sigue conservando el laberíntico zoco, donde todos los vendedores parecen hablar español y los niños te guían en busca de la salida si te pierdes... y si no también porque esperan a cambio que se les pague, aunque sus servicios no hayan sido requeridos (por cierto, que nadie se esfuerce en ofrecerles un bolígrafo...

Serpientes en Bangkok

Imagen
  Como aquel era nuestro primer día en Bangkok y aún no habíamos cambiado moneda decidimos dar una vuelta por el parque Lumpini , a escasas manzanas de nuestro hotel. Aún desconocíamos esa costumbre tailandesa de querer ayudarte con o sin tu permiso. Así que fue sacar el plano y en cuestión de segundos un taxista cayó sobre nosotros, dispuesto a ofrecer su auxilio: qué coño íbamos a ir al parque sólo para andar, él nos llevaría a ver algo interesante de verdad. "Esneiks, esneiks" farfullaba mientras con la mano simulaba el movimiento de una serpiente atacando.    Sin que pudiéramos decir ni mu estábamos en su coche y, al poco, entrábamos en un muelle de los que da al Chao-Praya (el río de Bangkok); un muelle andrajoso, patibulario, de ésos donde en las películas le cortan el cuello a uno y lo arrojan a los cocodrilos. Allí, en una de las barcas de proa alta típicas, un venerable anciano se hallaba de pie contemplando expectante (y expectorante) nuestra llegada. El tax...